Sobre nosotros

Cómo empezó todo – nuestra idea del juego de mesa perfecto

Siempre hemos creído que los mejores juegos de mesa no solo se juegan bien — se sienten vivos. Cuanto más visual, táctil e inmersivo es un juego, más fácil es meterse en el papel: un granjero construyendo su hogar, un superviviente luchando por un día más, o una tripulación persiguiendo un tesoro en alta mar.

La vida va deprisa. Las pantallas están en todas partes. Y por eso mismo, sentarse a una mesa con amigos o familia es tan valioso. Un gran juego de mesa es más que entretenimiento — es tiempo de calidad, historias compartidas y recuerdos que se quedan.

Así empezamos con una idea sencilla:
¿Y si las piezas fueran tan bonitas como el mundo que imaginamos?

Porque cuando las miniaturas encajan de verdad con la atmósfera del juego, todo se vuelve más intenso, más emocional — y simplemente más divertido.


De una idea a algo real

Empezó en pequeño: un prototipo, una miniatura, una noche larga. Luego otra. Y otra más.

Los primeros pasos no fueron glamurosos. Cometimos errores. Hubo impresiones fallidas. Materiales que se deformaban. Pruebas de pintura que quedaban fatal. Algunos diseños tardaron semanas en convertirse en “casi correctos”. Hubo momentos en los que parecía más fácil parar — cuando el tiempo, los costes y las dudas se acumulaban a la vez.

Pero entonces pasó algo: la gente vio las piezas y quiso más.

Ese fue el punto de inflexión. No porque de repente nos sintiéramos una “empresa”, sino porque entendimos que este esfuerzo podía mejorar de verdad la experiencia de jugadores que aman el hobby tanto como nosotros.

Lo que nos mantuvo en marcha no fue la perfección — fue la idea de que un pequeño detalle en la mesa puede hacer que una noche de juego se sienta especial.


El futuro de BoardGameSet – hecho con corazón

Hoy seguimos con la misma mentalidad: hacer que los juegos de mesa sean más memorables.

Queremos seguir creando añadidos únicos que encajen a la perfección con grandes juegos — mejoras que parezcan haber estado ahí desde siempre. Mejoramos continuamente nuestro proceso, aprendemos nuevas técnicas y elevamos el nivel de calidad, incluso cuando lleva más tiempo del que nos gustaría.

Porque no estamos aquí para producir “cosas” en masa.
Estamos aquí para crear piezas con alma — esas que notas en cuanto abres la caja.

Y mientras la gente siga reuniéndose alrededor de una mesa, riendo, compitiendo y compartiendo historias… nosotros seguiremos construyendo.